
La economía argentina mostró en febrero un tímido avance mensual, consolidando una racha positiva de tres meses, aunque aún no logra compensar la contracción interanual registrada frente a un 2025 muy favorable.
Según el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica (ICA-ARG), elaborado por las Bolsas de Comercio de Rosario y Santa Fe, la actividad subió 0,3% respecto de enero. En la comparación con febrero del año anterior, sin embargo, se registró una caída del 1,0%, influida por una elevada base de comparación.
El panorama sectorial es dispar. De los diez componentes del índice, seis mostraron mejoras mensuales, pero la mayoría permanece por debajo de los niveles de hace un año. El gran protagonista del mes volvió a ser el campo: el sector agropecuario avanzó 1,7% en relación a enero —superando incluso el fuerte registro previo— y exhibió un salto interanual del 28,2%. El motor principal fue el avance de la cosecha de girasol, que se encamina a convertirse en la más importante del siglo, sumado al inicio de la recolección de maíz con proyecciones históricas.

Otros rubros presentaron comportamientos mixtos. La industria registró un leve incremento mensual del 0,5%, aunque acumula siete meses consecutivos de contracción interanual. La construcción retrocedió 0,3% en el mes y mantiene un desempeño irregular. Las importaciones rebotaron 1,1% tras cuatro meses de bajas, pero continúan 6,7% por debajo del nivel de febrero 2025. Las exportaciones, en tanto, cayeron por tercer mes seguido, aunque la balanza comercial se mantiene positiva.
En el frente interno, el consumo mostró debilidad. Las ventas minoristas cayeron 0,5% en el mes y acumulan una retracción interanual del 8,3%, con descensos generalizados en supermercados, mayoristas y centros comerciales. Solo los electrodomésticos y artículos para el hogar lograron repuntar.
El mercado de trabajo también reflejó dificultades: el empleo registrado privado descendió 0,04% mensual y 1,6% interanual, lo que equivale a la pérdida de alrededor de 100.000 puestos formales en un año. Los salarios reales mostraron una leve recuperación mensual del 1,2%, aunque todavía se ubican 1,9% por debajo del nivel de febrero pasado.
Hacia adelante, analistas destacan señales de estabilización impulsadas por la calma cambiaria y la baja de tasas de interés. No obstante, persisten riesgos externos. Un eventual escalamiento del conflicto en Medio Oriente podría elevar los ingresos por exportaciones de granos y energéticos, pero al mismo tiempo generaría presiones inflacionarias y un mayor costo de la energía.